martes, 20 de abril de 2010

De Perugia, lo que mas recuerda mi abuela fué la emoción de encontrar la fábrica de las lindas chompas de fina lana bordadas de la marca Luisa Spagnoli. También conservando su estilo medieval como asis, resulta muy agradable recorrerla Perugia y que es famosa por los chocolates que se exportan a todo el mundo y conocidos como Perugini.

Al llegar a florencia, se alojaron en un hotel frente al rio Arno y siempre con la ayuda de " la máquina" comenzaron el turismo de la ciudad, que como tantas de Italia está plagada de obras de arte. Empezaron por la Plaza de la Señoría con todo lo que ella encierra, luego la galería de los uffizi , el palacio Pitti etc etc. hasta que cayeron por el puete "vecchio" que es un puentecito antiquisimo donde los anticuarios y joyeros exponen sus maravillas. Ya mi abuela se había prendado de unos individuales bordados que vió en una tienda de manteles y cosas para la casa, pero allí en el puénte su mamá se entusiásmó por un collar de perlas "barrocas".
Todas estas cosas que se van viendo en los viajes y que probablemente no se incluyeron entre los gastos a la hora de hacer el presupuesto de viaje, son las que obligan también a reflexión y ya no tan mística como las de los lugares santos, así que luego de detener el auto bajo una especie de torreón por donde regresaban al hotel, ambas con el pensamiénto en sus respectivos antojos,
coincidieron en el tipo de abstinencias que adoptarían para poder permitirse ese extra y fué así como ambas lograron hacer sus respectivas compras.

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